Un paseo por la bella Barcelona


Paseando por Barcelona, llegamos a la plaza San Jaime, y si seguimos caminando por la calle Jaime I, y así llegar directo por la Bajada de la Cárcel a la Plaza del Rey. Y nos en encontramos en el centro del corazón del Barrio Gótico de la bella Barcelona. Todavía en la bajada de la Cárcel a la derecha podemos ver el Museo de Historia de la Ciudad, ubicado en la Casa (de arquitectura gótica por supuesto) Clariana- Padellás. Este edificio fue trasladado desde la calle Mercaders, que ya no existe piedra por piedra hasta su actual ubicación. En este sitio están unos vestigios en el subsuelo de una excavación de la ciudad romano- cristiana del s. IV. Una visita que no nos podemos perder ya estando ahí.

Después llegando nuevamente a la Plaza del Rey, podemos apreciar la escalinata que es la entrada al antiguo Palacio Real Mayor. Donde residieron los condes catalanes en un inicio y más tarde los reyes de Aragón. Perderse en la contemplación arquitectónica de la Capilla de Santa Águeda, que posé el retablo de Condestable, de Jaume Huguet, desde 1464. También podemos visitar el inmenso Salón Tinell. Finalmente hay que ver el Archivo de la Corona de Aragón, antes el Palacio del Lugarteniente.

Vía: Ayuntamiento de Barcelona

El Parque de la Ciudadela


Este nombre que viene del baluarte que Felipe V hizo construir a expensas de la ciudad, como consecuencia de la resistencia catalana de 1714, después la tomaron sorpresivamente los franceses en 1808 y finalmente fue derribada. En el mismo sitio y a sus alrededores Fontsere diseñó este gran parque que en 1888 sirvió de marco de la Exposición Universal.

El acceso al parque se realiza por el salón de Victor Pradera, que se inicia en el Arco del Triunfo por el Paseo de san Juan. A la Izquierda se encuentra el edificio modernista que alberga al Palacio de Justicia, que tiene pinturas al interior del famoso pintor Sert. La puerta de entrada del parque es flanqueada por dos estatuas de Vallmitjana, en representación de la Industria y del Comercio. La avenida de tilo termina en una plazoleta que tiene una estatua ecuestre de Prim. Una enorme construcción de ladrillos que está a la derecha obra del famoso Doménech y Montaner, es el Museo de Zoología y de Geología. A la izquierda siguiendo la avenida de álamos, llegamos al Museo de Arte Moderno, y el Zoo de Barcelona. Un lugar hermoso para disfrutar de su lago, cascada y gran verdor.

Vía: Ayuntamiento de Barcelona

Muntjuich: el Monte de Júpiter


Desde la historia más antigua de Barcelona el Monte de Júpiter o Muntjuich, ha sido testigo y personaje protagónico y silencioso. En este sitio se fijó el fuerte defensivo contra los enemigos marítimos, más tarde esta atalaya fue un sitio histórico, gracias a la victoria de los catalanes contra Felipe IV. Fue volado y vuelto a construir durante la guerra de secesión convirtiéndose más tarde en prisión militar.

Pero ya en el s. XIX se convirtió en una zona pacífica y de recreo. Al principio del s. XX se le integró el Jardín de Laribal. Como parte del proyecto de la ciudad, bajo el diseño del arquitecto Amargós y el jardinero francés Forestier, se urbanizó. Y toda esa zona pasó a ser de museos y exposiciones, y sede de eventos deportivos, culturales y comerciales. Esta costumbre y podríamos decir tradición fue inaugurada con la exposición Internacional de 1929. Convirtiéndose en una de las partes turísticas más importantes de Barcelona. Así que hay que tomarse un buen rato, para poder recorrer, ya que hay mucho por ver ahí. El museo de Joan Miró, teatro Grec, Teatro Lliure, el Museo Nacional de Arte de Catalunya, y muchos lugares de gran interés.

Vía: Ayuntamiento de Barcelona

Barcelona: el legado de Antonio Gaudí


En la parte alta de la ciudad de Barcelona, al norte de la misma, justo en la inclinación del monte Carmelo en la separación de la barriada de Horta de la Gracia. Eusebio Güell, le encargó a Antonio Gaudí, que diseñara y realizara un parque para la aristocracia barcelonesa, desde donde pudieran apreciar las vistas de la ciudad.

Este arquitecto que no sólo es el arquitecto más importante de la ciudad sino uno de los más vanguardistas de la arquitectura modernista mundialmente. Diseñó un parque con figuras ondulantes que hipnotizan al paseante. Escaleras, miradores, columnas, bancos interminables, caminos, todos ellos recubiertos con azulejos coloridos que pueden ser trozos de platos, copas y diversos elementos, hasta cabezas de muñecas, incrustados en ellos. Todo tiene una manera tan orgánica que a pesar de ser un hecho por la mano del hombre y concebido por el ingenio de Gaudí, y estar claramente precediendo al arte contemporáneo, da la sensación de que algunos elementos surgen de la naturaleza. Un lugar verdaderamente armonioso, fantástico en el pleno sentido de la palabra. Que bien vale la pena tomarse un buen tiempo para hacer el recorrido. Su horario es de 10 de la mañana a alrededor de las 21 horas.

Vía: Ayuntamiento de Barcelona

La Plaza Real de Barcelona


La increíble Plaza Real es de las pocas plazas de Barcelona que se puede decir que fue planeada, a ella se llega desde las Ramblas por la breve calle porticada de Colón. Es un sitio hermoso, apacible, lleno de portales y palmeras. La fuente que se encuentra ahí tiene en el centro a las tres gracias. Y las bellas farolas diseñadas por Gaudí.

Una plaza rectangular o más bien trapezoidal edificada por el neoclásico catalán Daniel Molina a mediados del s. XIX sobre un modelo de estilo francés. Hasta hace algunas décadas era un lugar muy silencioso que contrastaba con el bullicio de las Ramblas, pero esto cambió para convertirse en un sitio de terrazas, lleno de cervecerías, que sin duda es un lugar de reunión, siempre puede encontrarse gente de estilos variados y eso le da un mayor atractivo al lugar. También está lleno de lugares en donde se pude pasar un buen rato al ritmo del jazz, actualmente no son tantos como en el siglo pasado pero aún se conservan algunos bares de este estilo. Alrededor de la plaza podemos encontrar diversos locales, de antigüedades y otras chucherías interesantes. Otra razón más para visitar el barrio gótico.

Vía: Plaza Real en Barcelona: Jazz y Flamenco

Montserrat, monasterio benedictino en Barcelona


Si se está en Barcelona no se puede dejar de hacer una buena excusión a Montserrat. Se puede llegar a la montaña por carretera haciendo el recorrido por Monistrol o si se prefiere tomar el tren o el metro de cualquier manera en algún punto se tendrá que tomar el cremallera o el funicular que nos dejará en pleno Montserrat, en el centro mismo del antiguo monasterio benedictino que es del s. XI y ya estando ahí podemos aprovechar para saludar a la Virgen Morena. Realmente del monasterio, sólo sobreviven elementos que datan de los siglos XVI, XVIII y XIX.

La altura más elevada que alcanza la montaña es de 1, 235 metros sobre el nivel del mar. Realmente es recomendable visitar la ermita de Santa Cecilia y después subir a la ermita de San Jerónimo. Ya que en esta pequeña ermita se encuentra un mirador que si tenemos suerte de visitarlo en un día claro se puede ver no sólo Barcelona, sino toda Cataluña, parte de Aragón y por supuesto de Valencia, una hermosa vista de alguna cumbre del Rosellón y hasta las Islas Baleares. Un increíble lugar que sólo al ser visitado se entenderá porque gente como Goethe lo elogiaron.

Vía: Monasterio de Montserrat

Calella, los mejores destinos turísticos en Barcelona

Calella es uno de los núcleos turísticos más importantes de Barcelona, ubicado en la comarca del Maresme y con una gran reputación entre los habitantes de la provincia.

La tradición de la localidad ha ido infundiendo a cada rincón del espíritu de un centro de veraneo imperdible, y en total se pueden encontrar tres playas bien diferentes donde se congregan los habitantes y turistas para aplacar el calor del verano: Les Roques, Gran y Garbí.

Al tratarse de una localidad exclusivamente dedicada al turismo, la oferta gastronómica y hotelera es muy importante, habiendo todo tipo de estilos que van desde estadías de lujo hasta otras más económicas.

Hay otros atractivos además de la belleza natural, como puede ser la increíble iglesia de Santa María, con su estilo adornado con elementos propios del barroco y el neoclásico, o la capilla de Sant Elm construida en el siglo XVI y dedicada en la actualidad a las figuras de Sant Julita y Sant Quirze.

Los paseos más recomendados en Calella incluyen el parque municipal Dalmau, con sus jardines, pérgolas y bosques donde la gente puede dedicarse a recorrer en un día de clima agradable donde se disfruta el frescor de los árboles y plantas, así como sus fragancias.

Vía: calellabarcelona